Su Majestad la Reina Doña Sofía será, en este día especial para Soria, la encargada de abrir esa ventana para mostrar a miles de devotos y amantes de la cultura, el arte y la historia una exposición que se prolongará hasta el mes de diciembre y en la que el turismo soriano ha depositado grandes dosis de confianza, con la esperanza de que tenga, cuando menos, el mismo poder de atracción de visitantes que han tenido las catorce muestras que la precedieron en Valladolid, Burgos, León, Salamanca, Amberes (Bélgica), El Burgo de Osma (Soria), Palencia, Astorga (León), Zamora, Nueva York (EEUU), Segovia, Ávila, Ciudad Rodrigo (Salamanca) y Ponferrada (León), y que en conjunto, han sumado cerca de nueve millones de visitantes.
Con Soña Sofía, realizarán el primer recorrido oficial por la muestra el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, la consejera de Cultura y Turismo, María José Salgueiro, y representantes de la Administración central del Estado, de las instituciones locales y provinciales sorianas y del estamento eclesiástico. En este viaje por un inmenso paisaje interior les acompañará como guía Juan Carlos Atienza, comisario de la exposición, quien asegura que el título de la misma evoca a Soria, «que ha sido conocida y cantada por su paisaje» y habla, a la vez, de espiritualidad, de los valores de la fe y de las gentes que han creado y guardado el arte religioso que se ha presentado en todas las ediciones de Las Edades del Hombre.
contrapunto. Con este título y contenido de la propuesta expositiva, la Fundación pretende, además, convertirla en contrapunto al tiempo presente, marcado por las prisas, y crear con ella un espacio de silencio y reflexión en el que reconocer las raíces y la fe sobre las que ha crecido ese tiempo y de los que se está alimentando también en el presente.
Partiendo de esta premisa, el montaje ha sido diseñado basándose en los colores del paisaje soriano, prestando también especial atención a las estaciones del año. La propuesta complementa, además,la propia exhibición de las piezas con dos audiovisuales, uno de los cuales se proyectará en la capilla de San Saturio y mostrará información sobre el románico soriano y el entorno de la provincia.
La exposición, con un total de 208 obras, se divide en cinco capítulos que conforman dos partes en dos espacios diferentes: las naves de la Concatedral de San Pedro y el claustro.
Así, en la primera parte, se muestran al espectador decenas de piezas religiosas, la mayoría de ellas pertenencientes a la Diócesis de Osma-Soria y que justifican el por qué de esta edición de Las Edades del Hombre en la ciudad: por el cincuenta aniversario de la elevación de la Colegiata de San Pedro al rango de Concatedral; por el noveno centenario de la muerte del Obispo que restauró la Diócesis, San Pedro de Osma, y por ser Soria, como ya mencionamos anteriormente, la única capital de la región por la que no habían pasado Las Edades del Hombre en sus 20 años de andadura.
Además de estas ideas, obras procedentes de todas las diócesis de la Comunidad y de Cataluña o Madrid ayudarán también a hacer girar a los visitantes en torno a distintas ventanas abiertas al paisaje interior.
acceso. A ese paisaje se accederá a través de la puerta principal de la Concatedral de San Pedro. Nada más cruzar el umbral de la portada dedicada a este santo, los visitantes podrán maravillarse con un fabuloso frontal de altar del siglo XIII, procedente de la parroquia de Osona. Esta pieza ya fue exhibida en la muestra precedente de Las Edades del Hombre, Yo Camino, celebrada en 2007 en Ponferrada (León), y constituye, por tanto, según Atienza, una especie de engarce.
Paralelamente, dará la bienvenida a los visitantes un lienzo del pintor valenciano Joaquín Sorolla que representa un paisaje soriano.
Por otro lado, la segunda parte, o segundo momento de la exposición, centrado exclusivamente en el claustro, pretender ser más una explicación del sentido del claustro y del arte románico que introdujeron los sembradores de la fe en estas tierras.
obras. La exposición se recorre bajo el hilo conductor de la Palabra de Dios, la poesía de poetas vinculados a Soria y el paisaje soriano. Además, la parábola de la semilla, del evangelio de San Marcos (4, 26-29), marca también al visitante el camino de la exposición.
Son varias las piezas que para el comisario de la exposición, Juan Carlos Atienza, son «claves» de esta muestra. La primera de ellas es una escultura de San Pedro de Osma, de Juan de Juni, procedente de la catedral del Burgo de Osma (1550-1554), que está fuera de contexto de su retablo original. Otra de las piezas «importantes» para el comisario, ya que la exposición ha permitido su restauración, es el retablo de Montenegro de Cameros, de Alonso de Sedanos (1510). A estas obras se le unen, las tablas valencianas del antiguo retablo mayor de la catedral de El Burgo de Osma, la sala relicario del Monasterio de las Concepcionistas de Berlanga de Duero, un Cristo Yacente de Gregorio Fernández de la Real Iglesia parroquial de San Miguel y San Julián (Valladolid), y una Piedad con San Juan y Magdalena, del siglo XV, de Barcones (Soria), entre otras. Además, una de las piezas más llamativas de esta muestra es una pequeña cruz tardobizantina, también del XV, que cuenta con la peculiaridad de relatar las escenas de la pasión en menos de diez centímetros. La pieza procede de la parroquia de la Natividad de Nuestra Señora en Guijosa (Soria). Respecto a la misma, el comisario de la muestra significó que se trata de una «labor en miniatura» tallada en madera de tejo. Para poder ver las escenas de la Pasión se han incorporado fotografías que, a través de una pantalla, muestran su contenido.
culmen. La visita de miles de personas a estas 206 obras que acogerá la Concatedral de San Pedro y a las que se suman como gran novedad de esta decimoquinta edición dos obras externas que son las ermitas de San Miguel y de San Baudelio, ubicadas, respectivamente, en las localidades de Gormaz y Casillas de Berlanga, supondrán la culminación de decenas de trabajos de acondicionamiento y mejora a los que se han visto sometidas, no sólo las 208 muestras, sino también la Concatedral de San Pedro y la propia ciudad de Soria que, precisamente, ha tenido que lavar la cara de su barrio más humilde, el de San Pedro, para acoger este magno evento cultural.
El Gobierno regional ha aportado 3,3 millones de euros para la organización de Paisaje Interior, la adecuación interior y exterior de su sede, la restauración de las piezas y la promoción y divulgación de la exposición. Por su parte, el Consistorio soriano ha efectuado diversas actuaciones para preparar a la ciudad para esta gran cita con el arte sacro, con los turistas y con su propia historia.
Texto e imagen: Diario de Burgos; 12/V/09
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