sábado, 24 de abril de 2010

Un recorrido por el folclore popular y las tradiciones de Castilla y León

ICAL, 24/04/2010

La muestra ‘Fiestas y ritos de Castilla y León, un recorrido por el folclore popular y las tradiciones de nuestra Comunidad’ invita a conocer los entresijos de la Comunidad, en la antigua iglesia de Santa María, actual casa de cultura de la localidad vallisoletana de Villalar de los Comuneros, que ayer fue inaugurada por el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y el presidente de las Cortes y de la Fundación Villalar, José Manuel Fernández Santiago.

Quiénes somos, qué pensamos y dónde vivimos son las tres cuestiones, «sencillas pero inabarcables» que ha tomado como punto de partida Joaquín Díaz, el comisario de la muestra, para estructurarla. El etnógrafo zamorano recibió el encargo de comisariar la exposición que cada año brinda la Fundación a los asistentes a Villalar, y éste centró su atención en «cómo una fiesta es capaz de sugerir la personalidad distinta de un grupo, de un colectivo, cómo permite que nos reunamos gentes diferentes, todos bajo el denominador común de la celebración», explicó.

La exposición está integrada por una selección de unas 70 imágenes de gran formato, escogidas por el propio Joaquín Díaz entre el archivo personal del fotógrafo Juanjo Albarrán. Las imágenes aparecen acompañadas por textos «muy breves y directos» escritos por el propio comisario, y en el tramo final de la muestra aparecen en una vitrina una docena de piezas pertenecientes al Museo Etnográfico de Castilla y León.
La primera sección ocupa la nave central de la antigua iglesia, y bajo el título ‘Nosotros y los otros’ responde a la pregunta quiénes somos. «En un día donde se celebra la identidad regional, analizar cómo nos relacionamos es una reflexión lógica», indicó.

El segundo bloque se extiende por la nave lateral derecha del recinto, reflejando la mentalidad castellana y leonesa «a través de las creencias y los símbolos que nos representan ante otros». Y la tercera parte, «a la cual se accede a través de una especie de túnel del tiempo», muestra el entorno que nos rodea y donde vivimos. «En ese último espacio, si miramos hacia arriba nos encontramos el firmamento, que muchas veces refleja lo que sucede en la tierra o al revés». Esas tres ideas conducen a una vitrina final en la que, a través de diversos elementos como ropajes o piezas artesanas, cobra vida la idea de que «recordar es volver a vivir».

Apuesta visual. Díaz ha concebido la exposición como una lección eminentemente visual, descubriendo las claves y explicando las conexiones que unen a los castellanos y leoneses con el pasado: leyendas, disfraces, juegos, hermandades, cristianismo y paganismo, ritos de paso, pastoradas, mayos, tormentas, naturaleza, etc., que aparecen reflejadas entre las paredes de la casa de cultura, conformando un mundo intricado, apasionante, que se va desvelando sin perder su halo de misterio.

La exposición conduce a los visitantes por un mundo de ritos ancestrales, por fiestas cuyo origen se remonta siglos atrás, por creencias basadas en el firmamento y los astros, la naturaleza, la magia y la religión, y que constituyen el rico patrimonio inmaterial de Castilla y León. Todo ello sin exigir una concentración excesiva al espectador, ya que «el público de Villalar llega preocupado por otras cosas». «Tiene que ser una exposición que diga cosas pero que sea ligera, fácil de digerir, que se pueda contemplar sin necesidad de pararse a leer», argumentó Díaz.